domingo 22 de enero de 2012

Las arrugas de la mirada...


"En los ojos del joven, arde la llama; en los del viejo, brilla la luz."

(VICTOR HUGO)


Hoy mi pensamiento quiere hablar en voz alta, y lo hace para compartir con vosotros, amigos, una reflexión que surgió tras leer un magnífico pensamiento del gran Victor Hugo. Gracias a mi amiga Maria Luisa, que fue quien me lo facilitó, ha surgido esta nueva "entrada" en el blog.

Tras leer la reflexión, cerré los ojos y pensé en la luz de “mi viejo pensamiento”…Momento exclusivo para una inocente confesión personal.

Ya en la “oscuridad” de ése instante pensativo, encendí la llama de la “primavera del pasado”, e iluminé mi meditabundo presente concienciándome, aún más, del reflejo que me otorga la realidad. Como por arte de magia, un fogonazo de sensaciones llenó de emoción mis ojos…

Sentí, y me dejé llevar por ello…Son esos momentos que hay que coger despacio, con la calma de la conciencia…

Y me gustó experimentar cada una de las percepciones que pasearon alrededor mio. Y no pude dejarlo pasar sin más, sin comentároslo aquí, como sentimiento compartido, cómplice, seguro, para muchos de vosotros también.

Si algo me gusta es reconocer las verdades, aunque sean "verdades", aunque a veces "duelan", aunque sea un poquito...

Ya no soy una chica joven, soy una mujer adulta que se mira al espejo en el espejo de la edad y reconoce sosegadamente el paso de los años...

Advierto las arrugas que se asoman por el horizonte de mis ojos, de ésos ojos que con cada gesto han dado brillo a la vida...

Ahora desenfoco con facilidad…Me cuesta ver lo que antes veía bien. Unas lentes son quienes me ayudan a observar cómo pasa la película de la vida...

Mis ojos se achican año tras año, se hacen pequeñitos; ya no son todo lo grandes que eran antes, cuando se alzaban como dueños de mi juventud...

Los párpados, algo cansados, caen sobre la sensación de querer adormecer los ojos, y unas ojeras traicioneras advierten del cansancio por el que pasa el tiempo.

Es ley de vida, lo sé, y no por ello dejaré de enfrentarme al espejo para ver cómo pasa la vida a través mi mirada...

Benditas arrugas, benditas ojeras, y...¡bendito Victor Hugo!

2 comentarios:

Corazón de Maniquí dijo...

Precioso

enfoques dijo...

Gracias Pilo por regalarnos estas bellas palabras
*****
"Benditas arrugas, benditas ojeras, y..." BENDITA TU !! Abrazos Josep

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