viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz Año Nuevo


Nuestras experiencias están pinceladas por miles de enfoques vitales, como dice mi buen amigo JOSEP, quien sabe cómo enfocar la vida bajo el tesón, la fuerza, el cariño y el ánimo.

Os animo a que acompañados de un simple movimiento de los párpados, logréis enfocar la vida a vuestro antojo. La libertad individual es una base mágica para lograrlo.

Vemos imágenes, algunas reales y otras ficticias, dependiendo de la lupa con la que nuestro ánimo lo perciba, según nuestra confianza las determine como verdaderas o ilusorias. Advertimos actitudes en quienes se acercan al enfoque de la vida, que son sinceras, y otras tantas, engañosas, para nuestra desgracia, aunque cueste creerlo. Percibimos el resultado de lo que supuso TODO un año, y oteamos lo que pudiera traernos el “venidero”. En ocasiones preferimos obviar ver por la mirilla del futuro para no sorprendernos demasiado, o para dejar que la sorpresa nos asombre, y si es para bien, ¡no nos importa asomarnos por la ventana del futuro! La esperanza siempre está dispuesta de alguna manera con una especial luz.

Os deseo que las buenas vivencias pasadas sean ejemplo para vivir adecuadamente las que han de llegar. Las que fueron tristes o amargas las dejaremos reposar en la memoria del recuerdo, como pisadas que fueron en el camino, o posos de nuestras emociones.

Espero que el año 2011 os traiga un buen manojito de sonrisas, y un gran arco iris de PAZ, y, para quienes padecéis algún sufrimiento en la salud, y la enfermedad es compañera diaria, os deseo que la calma y el bienestar esté presente en vuestro ánimo. Sabéis que el dolor del alma es el que peor cura tiene…

El año nos traerá muchas horas…Pongamos en ellas un minutero de alegría y demos a nuestro espíritu instantes únicos de armonía. Al resto de segundos, los menos agradables, los dejaremos pasar, esperando que sean respetuosos.

Gracias a todos mis amigos “bloqueros” que habéis comprendido las palabras escritas con la tinta de las emociones…Espero seguir dialogando con los sentimientos para conectar con el alma.

Os deseo mucha suerte, de todo corazón. Vivid y disfrutad de ése astro sol que cada día amanece con vosotros, y de la luz de unas estrellas que iluminan oscuras noches…

¡Feliz 2011!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La voluntad elige...

El tiempo se desliza a galope, a lomos de nuestras actos. Su antojo es delirio para quienes le seguimos con anhelo, para quienes le advertimos desde la cercana expectación. Su caudal de dadivosidad creemos inagotable, pero su minutero, como reloj vital que es, nos ofrece a cuentagotas el suspiro de la eternidad…

Las horas marcan el sonido de nuestras pisadas, las que rozan los minutos con la precaución de quien ha de disponer de ellos para cumplimentar su existencia. Arrancamos segundos de un instante cuando tenemos prisa, y los aletargamos cuando el tiempo de espera es riguroso...

El tiempo, si ha de limitar la esfera de los sentimientos, pudiera ser perenne pero, a cambio, se nos antoja efímero, vivaz y escurridizo. Nos deja gozar un sentimiento como si fuera un soplo raudo o, por su contra, suele ser gentil al prolongar “un recuerdo”, si necesitamos deleitarnos con él...Quisiéramos “más espacio” cuando lo “bueno” nos parece “escaso” para gozarlo.

El tiempo emocional es el espacio más valioso. Con él adquirimos la armadura en la esencia personal; es un magnífico marcapasos que funciona para cada período vivido. Podemos alargar el tiempo si hemos de prolongar un disfrute, deleitándonos con el sabor que nos deja, a pesar de que en ciertas circunstancias, el amargor lidere el paladar de la existencia.

¿Somos dueños de nuestra vida? ¿Por qué no elegir los espacios que nos pudieran traer momentos de felicidad? ¿Por qué no rechazar las dificultades innecesarias que tanto nos frenan, ajustarnos a los que tenemos, y valorarlo? Demos libertad a los acontecimientos, y favorezcamos lo que nos pueda resultar útil y bueno para sentir plenitud en el espíritu.

Reciclemos los sentimientos del recuerdo. Elijamos aquello que nos “deje bien”, y abandonemos los que solo nos traiga negatividad.

Podemos elegir…¿Por qué no hacerlo?

Tú eres quien logra hacer crecer la raíz del árbol de "tú vida"...Regarlo con amor, con dedicación y paciencia, hará que seas "medianamente feliz" con aquello que elijas como bueno para ti. En tus manos está...

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